No azotes a tu esposa como a una esclava, pues podrías tener relaciones sexuales con ella por la noche (Buk
5204). Alá permite que los hombres golpeen a sus esposas rebeldes porque son mejores que las mujeres (
4:34). El Profeta también permitió que las mujeres fueran golpeadas (Daw
2146). Nunca golpeó a nadie a menos que tuviera derecho (Mus
2328a). Golpeó a Aisha en el pecho y la lastimó (Mus
974b). Aisha no ha visto a ninguna mujer sufrir tanto como las creyentes (Buk
5825). El derecho de la esposa es no ser golpeada en la cara (Daw
2142).